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Tratar la inflamación sin tocar el tejido.

La bomba diamagnética aplica campos magnéticos de alta intensidad sobre la zona lesionada. No duele, no necesita agujas y forma parte de un plan de fisioterapia.

Tecnología aplicada en Zero

Un apoyo al tratamiento, no un atajo.

La bomba diamagnética genera campos magnéticos de alta intensidad y muy corta duración que actúan sobre el agua y las moléculas de los tejidos. En la práctica la usamos para ayudar a reducir la hinchazón (edema), calmar el dolor y crear mejores condiciones para que la zona se recupere.

La sesión es sencilla: te sientas o te tumbas, colocamos el cabezal sobre la zona y no hace falta contacto directo con la piel. No usa agujas, no produce calor y la mayoría de las personas no nota nada especial durante la aplicación.

Nunca la usamos como tratamiento único. Es una herramienta más dentro de un plan que incluye valoración, terapia manual y ejercicio: lo que consigue la máquina hay que sostenerlo después con movimiento.

El espacio

Dónde te tratamos.

Fisioterapeuta explorando el hombro de una paciente, en blanco y negro

Para quién es

Motivos de consulta más frecuentes.

  • Inflamación e hinchazón tras un esguince, un golpe o una sobrecarga.
  • Tendinopatías que no terminan de responder al tratamiento habitual.
  • Dolor de larga evolución en una zona concreta.
  • Recuperación tras una cirugía, cuando el cirujano ya lo permite.
  • Contracturas y dolor muscular que limitan el movimiento.
  • Casos en los que las agujas no son una opción o la persona prefiere evitarlas.

Qué hacemos

Tratamientos y técnicas.

Así la usamos en consulta y en qué casos la combinamos con el resto del tratamiento.

Consulta de tratamiento con camilla y mueble de madera
Sin contacto · sin dolor

Localizamos la zona a tratar y colocamos el cabezal encima, sin necesidad de contacto directo con la piel. Durante la aplicación puedes estar sentado o tumbado, y es habitual no notar nada. Al terminar solemos aprovechar el momento para trabajar movilidad o ejercicio, cuando la zona está más receptiva.

Manos de una médica explorando una rodilla, en blanco y negro
Edema · inflamación reciente

En un esguince, una contusión o un posoperatorio reciente, el objetivo es ayudar a reducir la hinchazón y controlar el dolor para poder empezar antes a mover. Cuanto antes recuperes movilidad sin dolor, menos rigidez y menos pérdida de fuerza tendrás que revertir después.

Exploración de la pierna de un paciente, en blanco y negro
Tendón · dolor persistente

En tendones dañados (tendinopatías) o dolores que duran meses la usamos como apoyo dentro de un plan más amplio, normalmente junto a ejercicio en el que subimos la exigencia poco a poco, que es el tratamiento con mejor respaldo en este tipo de casos. La tecnología ayuda a que puedas entrenar con menos dolor; el cambio de fondo lo produce el ejercicio.

Médico y paciente sonriendo durante una consulta de valoración
Contraindicaciones · seguridad

Hay situaciones en las que no está indicada: portadores de marcapasos u otros dispositivos implantados, embarazo, determinados procesos tumorales o infecciosos, entre otras. Por eso preguntamos siempre por tu historial antes de la primera aplicación. Si no podemos usarla, te proponemos otra vía.

Nuestra metodología

Dentro de un plan, no suelta.

La tecnología se decide después de la valoración, igual que cualquier otra técnica.

  1. 01

    Valoración

    Vemos qué tejido está afectado, en qué fase está y si la técnica está indicada en tu caso.

  2. 02

    Revisión de seguridad

    Repasamos tu historial y descartamos contraindicaciones antes de la primera aplicación.

  3. 03

    Sesiones combinadas

    La aplicamos junto al trabajo manual y al ejercicio, y valoramos la respuesta sesión a sesión.

  4. 04

    Continuidad

    Si no aporta lo que esperábamos, lo decimos y cambiamos de enfoque.

Antes de venir

Preguntas frecuentes.

Treinta minutos. Se puede contratar suelta o en bonos de 5 o 10 sesiones, y es habitual combinarla con la sesión de fisioterapia del mismo día.

Lo habitual es no notar nada, o una sensación leve de movimiento en la zona. No produce calor ni descarga eléctrica, y no hace falta desvestirse: la aplicación puede hacerse sobre la ropa.

No. Es una herramienta dentro del tratamiento. Puede ayudarte a tener menos dolor e inflamación para avanzar antes, pero la recuperación necesita movilidad, fuerza y una progresión de carga. Si alguien te ofrece la máquina como tratamiento completo, desconfía.

Depende de la fase y del tejido. Lo valoramos en la primera visita y vamos revisando la respuesta: si tras varias sesiones no vemos cambios, replanteamos el plan en lugar de seguir sumando sesiones.

Depende del material y de la zona, así que es una de las cosas que revisamos antes de la primera aplicación. Trae el informe quirúrgico si lo tienes. En caso de duda, lo consultamos con el equipo médico antes de aplicarla.

Sí. No deja marcas ni requiere reposo. De hecho, solemos aprovechar la sesión para trabajar movilidad o ejercicio inmediatamente después.

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Horario
Lunes a viernes, 8:00 – 20:00

No hace falta que detalles tu historial médico: lo hablaremos en consulta.