Mucha gente quiere hacer ejercicio pero no sabe por dónde empezar cuando algo duele, cuando hay un diagnóstico de por medio o cuando el cuerpo está cambiando. El resultado suele ser uno de dos: no moverse por miedo, o moverse sin criterio y acabar peor.
El entrenamiento terapéutico es el punto intermedio: ejercicio de verdad, con progresión de carga, pero pautado y supervisado por profesionales sanitarios que conocen tu historial y saben qué toca en cada fase.
Trabajamos en nuestra sala, de forma individual o en grupos reducidos, y en coordinación con el resto del equipo. Si estás en tratamiento de fisioterapia, el programa es la continuación natural; si vienes por tu cuenta, empezamos por una valoración.